El presidente petro siempre tuvo la razón

La estrategia de bombardear embarcaciones presuntamente utilizadas por organizaciones del narcotráfico en el Caribe y el Pacífico no produjo el resultado que prometía. Una evaluación interna de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), revelada por The Washington Post, concluyó que, pese a 67 ataques y 221 personas fallecidas, el flujo de cocaína hacia territorio estadounidense prácticamente no disminuyó. 

El informe señala que las organizaciones dedicadas al narcotráfico adaptaron rápidamente sus métodos de operación, utilizando embarcaciones de mayor tamaño, rutas cercanas a la costa, corredores terrestres y nuevas vías aéreas para mantener el suministro de droga hacia Estados Unidos. Como resultado, la disponibilidad y el precio de la cocaína en ese país no registraron cambios significativos. 

Las conclusiones coinciden con los cuestionamientos que el presidente Gustavo Petro había hecho durante meses sobre la eficacia de privilegiar una respuesta militar frente al problema de las drogas. El mandatario ha insistido en que la llamada “guerra contra las drogas” no ha resuelto el fenómeno del narcotráfico y que se requieren estrategias enfocadas en la reducción de la demanda, el desarrollo de los territorios y la persecución de las grandes estructuras financieras del crimen.