Damnificados del terremoto tenían olla comunitaria en Quibdó y por parte del gobierno llegó el ESMAD

Damnificados del terremoto realizaron una olla comunitaria en Cabí, Quibdó. Videos muestran represión por parte del ESMAD contra los ciudadanos

Habitantes del sector Cabí realizaron una olla comunitaria en medio de una protesta por las condiciones que enfrentan tras el terremoto. Un video difundido en redes muestra presencia de uniformados antidisturbios. Mientras el Gobierno anuncia reconstrucción, persisten familias sin vivienda adecuada y problemas de servicios básicos.

Más de un mes después del terremoto que golpeó al Chocó, habitantes del sector Cabí, en Quibdó, salieron a protestar por las condiciones en las que continúan viviendo algunos damnificados. La movilización incluyó una olla comunitaria y, según videos difundidos este 19 de septiembre, terminó con presencia de unidades antidisturbios de la Policía.

La protesta pone en contraste los anuncios del Gobierno de Abelardo De la Espriella con la situación que todavía enfrentan comunidades chocoanas. El Ejecutivo declaró iniciada la reconstrucción el 24 de agosto y anunció un auxilio mensual de $875.452 durante tres meses para hogares damnificados.

ESMAD habría destruido los insumos de la olla comunitaria

Pero la emergencia está lejos de terminar. Un reporte publicado por El País esta semana documentó que en Quibdó continúan familias hacinadas, viviendas afectadas, dificultades de conectividad y electricidad y cientos de niños sin poder regresar normalmente a sus colegios. Naciones Unidas, el PNUD y la CAF señalaron el 17 de septiembre que, a más de un mes del terremoto, la región todavía debe conectar la atención humanitaria inmediata con una reconstrucción de largo plazo.

La publicación de Son Quince Letras, que difundió el video, sostiene que se trataba de una protesta pacífica de personas cansadas de dormir fuera de sus viviendas o de no contar con servicios públicos y cuestionó que hubiera presencia del ESMAD. Esa caracterización debe mantenerse como una denuncia de la comunidad mientras no exista información oficial suficiente sobre el operativo.

La reconstrucción no se mide únicamente en anuncios y ceremonias: también en cuánto tardan las familias en recuperar techo, servicios públicos y condiciones dignas de vida.