De la Espriella estaría amenazando a jueces que frenaron fumigaciones y convoca a EEUU a castigarlos

Abelardo de la Espriella cuestionó las decisiones judiciales que han frenado su política antidrogas y planteó la posibilidad de consecuencias en Estados Unidos para quienes, según su discurso, favorezcan al narcotráfico. Altas cortes siguen en silencio a pesar de la gravedad de las declaraciones.

Abelardo de la Espriella cuestionó las decisiones judiciales que han frenado su política antidrogas y planteó la posibilidad de consecuencias en Estados Unidos para quienes, según su discurso, favorezcan al narcotráfico. Altas cortes siguen en silencio a pesar de la gravedad de las declaraciones.

En un video divulgado este jueves, antes de la extradición de “araña”, De la Espriella cuestiona a quienes desde la justicia obstaculicen su política antidrogas y vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de que actuaciones relacionadas con el narcotráfico puedan tener consecuencias ante autoridades de Estados Unidos. Por su contenido y contexto, sus palabras pueden ser interpretadas como una advertencia a funcionarios judiciales, aunque corresponde distinguir esa interpretación de una amenaza judicial formal.

El choque ocurre después de que la jueza segunda administrativa de Mocoa, Ana Pilar Vidal Uribe, mantuviera suspendido temporalmente el plan piloto de fumigación en Putumayo. Su decisión no autorizó ni protegió los cultivos de coca: amparó transitoriamente derechos a la vida, la salud, el agua, la integridad personal, el debido proceso ambiental, la participación y el acceso a información ambiental, al considerar que el Gobierno todavía no había acreditado integralmente las condiciones necesarias para iniciar las aspersiones.

El glufosinato de amonio es un herbicida no selectivo: puede afectar la vegetación alcanzada durante la aplicación. Expertos consultados por Cambio han advertido que una aspersión aérea puede alcanzar cultivos de pancoger, flora circundante y cuerpos de agua

La controversia tampoco gira exclusivamente alrededor de los cultivos ilícitos. El glufosinato de amonio es un herbicida no selectivo: puede afectar la vegetación alcanzada durante la aplicación. Expertos consultados por Cambio han advertido que una aspersión aérea puede alcanzar cultivos de pancoger, flora circundante y cuerpos de agua, mientras la evidencia disponible no permite considerar inocuo el procedimiento. La Corte Constitucional ya había establecido para los programas de aspersión exigencias relacionadas con precaución, evaluación del riesgo y participación de las comunidades.

Pero las referencias presidenciales a Estados Unidos agregan otra dimensión al enfrentamiento. La política de fumigación promovida por De la Espriella coincide con el acercamiento de su Gobierno a la estrategia antidrogas de Washington. Estados Unidos mantiene una fuerte presión sobre Colombia por los resultados contra los cultivos de coca y, pese al acercamiento entre De la Espriella y Donald Trump, Washington no devolvió este año la certificación antidrogas al país.

Así las cosas, Abelardo de la Espriella estaría abriendo la puerta a una intervención de EEUU y mientras las Altas Cortes guardan silencio ante estas acusaciones, pareciera estar relegando la justicia colombiana a la opinión de los jueces de ese país del cual es ciudadano y al cual juró lealtad.