La Fuerza Pública vuelve a pagar un alto costo en medio de la confrontación armada. Una reconstrucción de casos confirmados registra al menos 16 uniformados muertos desde el inicio del Gobierno De la Espriella.
Desde el 7 de agosto hasta el 25 de septiembre de 2026, al menos 16 integrantes de la Fuerza Pública —13 militares y 3 policías— han sido asesinados en ataques o hechos violentos incluidos en el seguimiento de casos confirmados. Entre los episodios están ataques con explosivos, minas, drones y francotiradores en Huila, Antioquia, Cauca, Norte de Santander y Meta. El más reciente de gran impacto ocurrió el 21 de septiembre en La Macarena, donde tres soldados profesionales murieron por explosivos.
Los primeros meses del nuevo Gobierno muestran que el cambio de estrategia de seguridad no ha eliminado el riesgo para soldados y policías. Entre los casos recientes está el ataque con drones contra el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, que dejó tres integrantes del Ejército muertos; y el asesinato de la patrullera Yenifer Yadira Ordóñez Valencia, de 23 años, atacada el 16 de septiembre en El Charco, Nariño, cuando estaba de civil y fuera de servicio.
La guerra arrecia en todo el país
Cauca se mantiene como uno de los principales focos de confrontación. Desde agosto se han registrado combates y ataques en municipios como Cajibío, Patía, Inzá, El Tambo, Suárez y Argelia. En Cajibío, cinco días de enfrentamientos entre el Ejército y la estructura Jaime Martínez dejaron 12 militares y seis civiles heridos, además de más de 300 personas desplazadas.
Ya en septiembre, ataques con drones cargados de explosivos y fusiles alcanzaron instalaciones o unidades de la Fuerza Pública en Cajibío, Inzá y Patía; y el 23 de septiembre el Ejército reportó cuatro presuntos integrantes de las disidencias muertos durante operaciones contra las estructuras Carlos Patiño y Dagoberto Ramos en El Tambo y Guachené. Caracol Radio
La confrontación también permanece activa en Meta, Norte de Santander y Antioquia. En La Macarena, Meta, un campo con explosivos atribuido preliminarmente por el Ejército a la estructura Ever Castro dejó tres soldados profesionales muertos y cuatro militares heridos el 21 de septiembre; días antes otro explosivo había sido activado al paso de tropas en el mismo municipio.
En Norte de Santander, el Ejército ha localizado y destruido artefactos atribuidos al ELN en Tibú y Toledo, mientras que en el norte de Antioquia mantiene operaciones contra estructuras del Clan del Golfo. El panorama muestra que la presión armada sobre la Fuerza Pública no está concentrada en un solo departamento y que los explosivos improvisados y drones se mantienen entre las principales amenazas operacionales.





